¿Alguna vez has entrado en un espacio y te sientes agobiado, sin energía, cabizbajo? Los espacios son grandes influenciadores de nuestras emociones y de nuestro bienestar; pueden aportar calidez y reducir la fatiga mental o pueden generarte el efecto contrario.
La organización Nacional Sin Fines de Lucro Mental Health América nos dice en una de sus publicaciones Arte Libre y Naturaleza que, después de realizar varias encuestas la gran mayoría de personas afirmaron que “preferirían pasar más tiempo al aire libre, idealmente en la naturaleza” Todo esto ya que en día a día estamos sobrecargados de estrés, trastornos en nuestro estado de ánimo y depresión en algunas ocasiones.
Esto me lleva a pensar que luego de una larga jornada de trabajo ya sea afuera o dentro de nuestros hogares (para los que trabajan desde casa) llegamos a casa intentando recobrar energías para afrontar día a día con optimismo estamos en un entorno que en muchas ocasiones no nos genera bienestar ni calidez ni paz mental y al día siguiente podemos levantarnos más cansados o aún peor. Si estos estudios nos demuestran que preferimos la naturaleza antes que llegar a casa, ¿porque no aprovechar la oportunidad que tenemos de implementar colores, texturas, iluminación, las proporciones y los materiales a nuestro favor para generar un ambiente positivo, de calidez y bienestar? La respuesta es, no conozco del tema, los diseñadores son muy caros o eso no es para mí, vivo en una casa alquilada, yo estoy bien así.
Aquí vengo yo a derribarte este mito, no es necesario que vivas en tu casa propia para organizarla a tu gusto o adecuarla para que te genere calidez, seguridad y bienestar, verás que con pocos cambios que vayas realizando cambiará tu percepción y emoción al respecto. Traeré a ti ideas, tutoriales, consejos prácticos y sencillos para mejorar tus espacios y experiencias en ellos.
